La preocupación se instaló en Rosario Central. Ángel Di María volvió a sufrir una lesión muscular en un momento sensible del calendario y su presencia en el inicio de la Copa Libertadores quedó envuelta en incertidumbre.

Si bien el club aún no difundió un parte médico oficial con el grado de la lesión, se confirmó que el futbolista se realizó estudios el lunes pasado que ratificaron el problema. En ese contexto, los plazos de recuperación aparecen ajustados y obligan al cuerpo técnico a manejar el caso con cautela.

Lo concreto es que “Fideo” no estará disponible para el partido correspondiente a la fecha 13 del torneo Apertura frente a Atlético, una baja sensible en la recta final del campeonato. Sin embargo, la mayor preocupación pasa por el plano internacional: su presencia está en duda para el debut en la Copa Libertadores.

Rosario Central integrará el Grupo H y tiene programado su primer compromiso el 9 de abril ante Independiente del Valle, en el Gigante de Arroyito. A menos de dos semanas para ese encuentro, la evolución del delantero será seguida día a día.

El problema físico no es nuevo. Di María ya arrastraba una molestia en el aductor izquierdo desde antes del clásico frente a Newell’s, partido que disputó y en el que incluso marcó un gol. Luego, se perdió el duelo contra Argentinos Juniors, reapareció ante Banfield -donde aportó una asistencia pero admitió que seguía con dolor- y en la reciente derrota frente a Independiente Rivadavia permaneció en el banco sin sumar minutos.

Esa seguidilla expone que el futbolista nunca logró recuperarse completamente, una situación que ahora obliga a frenar y priorizar su puesta a punto física en un tramo clave de la temporada.

En medio de este panorama, también hubo espacio para una noticia positiva: el campeón del mundo completó el curso de entrenador y obtuvo su título de director técnico, sumando una nueva herramienta para su futuro una vez finalizada su carrera como jugador.

Mientras tanto, en Central reina la cautela. La acumulación de partidos entre el cierre del torneo local y el inicio de la Libertadores no da margen para riesgos innecesarios. Por eso, la gran incógnita pasa por saber si Di María llegará en condiciones al debut copero o si el cuerpo técnico deberá rearmar el equipo sin una de sus principales figuras.